El Evangelio, Preliminares

1. ¿Por qué el pecado no es solo un asunto de iglesia?

Hombre atado por cadenas al pecado.

En realidad el pecado afecta a cada individuo y a la comunidad en general; permea la sociedad y la puede convertir, si no se controla, en una agrupación malsana, con fallas estructurales, en donde se vuelve difícil alcanzar el pleno desarrollo del ser. Es un asunto de Dios, porque Dios es nuestro diseñador, sabe lo que no nos conviene, y a eso, lo etiqueta como pecado.